¿EXTINTORES DE CO2, POLVO O AGUA? QUÉ TIPO NECESITAS SEGÚN TU ACTIVIDAD

Extintores de CO2, polvo o agua

La elección del extintor adecuado es una de las decisiones más importantes dentro de la protección contra incendios de cualquier empresa, local o instalación. No todos los fuegos son iguales, ni todos los agentes extintores actúan del mismo modo. En este artículo analizamos las diferencias entre los extintores de CO₂, polvo y agua, qué tipo conviene utilizar en cada entorno, y qué normativa regula su instalación y mantenimiento.

Comprender los tipos de fuego y la normativa aplicable

Clasificación de los fuegos según el CTE y la UNE-EN 2

Antes de elegir un extintor, es imprescindible conocer la clasificación de los fuegos que establece la norma UNE-EN 2, base del Código Técnico de la Edificación (CTE) y del Reglamento de Instalaciones de Protección Contra Incendios (RIPCI, RD 513/2017):

  • Clase A: materiales sólidos como madera, papel o textiles.
  • Clase B: líquidos inflamables como gasolina, pinturas o aceites.
  • Clase C: gases inflamables como butano o propano.
  • Clase D: metales combustibles (magnesio, sodio, etc.).
  • Clase F: aceites y grasas de cocina.

Requisitos legales para empresas

Según el RIPCI, todos los locales con riesgo de incendio deben contar con extintores portátiles accesibles, correctamente señalizados y sometidos a revisiones periódicas. El número, tipo y ubicación depende del riesgo específico y la superficie protegida. Además, cada extintor debe llevar su marcado CE, número de serie, fecha de fabricación y ficha técnica.

La importancia del mantenimiento

Los extintores deben revisarse al menos una vez al año por una empresa mantenedora autorizada, y someterse a retimbrado y recarga según la periodicidad que marca la norma (cada 5 años para CO₂, cada 5 o 10 para polvo y agua, según fabricante).

Tipos de extintores y sus aplicaciones

Extintores de CO₂: ideales para riesgos eléctricos

El dióxido de carbono (CO₂) es un agente limpio que no deja residuos. Actúa desplazando el oxígeno y enfriando el entorno inmediato del fuego.

Ventajas:

  • No daña equipos electrónicos ni deja restos.
  • Perfecto para laboratorios, oficinas, salas de servidores o instalaciones eléctricas.

Limitaciones:

  • No apto para espacios cerrados sin ventilación (riesgo de asfixia).
  • Eficacia reducida en fuegos de clase A.

Aplicaciones recomendadas:

Centros de datos, salas eléctricas, cabinas de control, talleres electrónicos o industrias químicas ligeras.

Extintores de polvo: los más versátiles

Los extintores de polvo ABC son los más comunes en entornos industriales y comerciales. Su acción se basa en la sofocación y inhibición química de la combustión, cortando la reacción en cadena del fuego.

Ventajas:

  • Eficaces frente a fuegos de clase A, B y C.
  • Amplia versatilidad y facilidad de uso.
  • Alta capacidad de extinción.

Limitaciones:

  • El polvo puede dañar equipos y ensuciar zonas sensibles.
  • No adecuados para cocinas industriales o laboratorios limpios.

Aplicaciones recomendadas:

Naves industriales, parkings, gasolineras, almacenes o vehículos.

Extintores de agua pulverizada o aditivada: sostenibilidad y eficacia

Los extintores de agua pulverizada actúan por enfriamiento y sofocación. En su versión aditivada, mejoran la conductividad térmica y la adherencia sobre superficies, ampliando su eficacia en fuegos de clase A y F.

Ventajas:

  • Ecológicos, sin residuos tóxicos.
  • Muy eficaces en materiales sólidos.
  • Adecuados para oficinas, hospitales y colegios.

Limitaciones:

  • No deben usarse sobre instalaciones eléctricas en tensión.
  • Menor eficacia ante líquidos inflamables o gases.

Aplicaciones recomendadas:

Edificios públicos, centros educativos, espacios sanitarios y viviendas.

Elegir correctamente el extintor según la actividad

Análisis del riesgo y entorno

La evaluación del riesgo de incendio es el punto de partida. Se deben considerar:

  • Tipo de material combustible predominante.
  • Fuentes de ignición (eléctricas, térmicas, químicas).
  • Ventilación y ocupación del espacio.
  • Impacto medioambiental y posibles daños colaterales.

Este análisis, que suele formar parte de la auditoría técnica de protección contra incendios, permite determinar el agente extintor más adecuado y su cantidad.

Combinación de sistemas

En muchos casos, se recomienda combinar varios tipos de extintores. Por ejemplo, en una nave industrial con maquinaria eléctrica y almacenaje de líquidos inflamables, es habitual disponer de extintores de polvo y CO₂ en distintas zonas.

Factores adicionales

  • Condiciones climáticas: el agua puede congelarse; el CO₂ no debe exponerse a altas temperaturas.
  • Normas sectoriales específicas: por ejemplo, en cocinas industriales (RD 865/2003), se exige un sistema homologado para fuegos de clase F.
  • Facilidad de mantenimiento y reposición: algunas empresas optan por agentes ecológicos o recargas más sostenibles.

Conclusiones y recomendaciones finales

La elección entre extintores de CO₂, polvo o agua no es una cuestión estética o de coste, sino de seguridad y adecuación técnica al riesgo real. Cada agente tiene su ámbito ideal de aplicación, y su eficacia depende tanto del tipo de fuego como de la rapidez de actuación.

Contar con un proveedor especializado en protección contra incendios que asesore en la selección, instalación y mantenimiento es clave para cumplir la normativa y garantizar la seguridad. Rimegra Extinción ofrece servicios integrales que incluyen estudio de riesgos, suministro de equipos certificados y mantenimiento preventivo conforme al RIPCI, asegurando que cada instalación disponga del extintor más eficaz para su entorno.